Acogida
Colchones con una acogida marcada, ordenados por nuestra puntuación.
El colchón que le enseñó a España a comprar el descanso por internet, y el raro caso en que la fama y la nota de la OCU van en la misma dirección. Tres capas de espuma sobre un perfil de tres zonas, firmeza media de manual y una independencia de lechos que es su mejor argumento: el otro lado de la cama puede darse la vuelta sin que te enteres. Diez años de garantía. Dos avisos: la marca soporta bien de los sesenta a los ciento veinte kilos y se queda corto de firmeza por arriba de esa horquilla, y las cien noches de prueba que anuncia son condición de su tienda propia, no de cualquier canal donde lo encuentres.
La gama firme de la casa, con la capa CoolTouch encima para pelear contra el defecto de familia: el calor. La viscoelástica de la marca es más densa que cualquier otra y se nota en las dos direcciones (envuelve como ninguna y aísla el movimiento como ninguna), pero también pesa en el precio. Diez años de garantía, no quince: la cifra alta corresponde a otras gamas. La altura cambia según el submodelo, del Prima de diecinueve al Luxe de treinta; este es el de veintidós.
La puerta de entrada al viscoelástico: veinte centímetros, espuma infusionada con té verde y carbón activo contra los olores, y una independencia de lechos que no se corresponde con lo que cuesta. La etiqueta oscila entre H2 y H3, que para veinte centímetros se traduce en un medio-firme correcto. Diez años de garantía. Dos matices de ficha: aquí la certificación de las espumas es el sello americano, y los cien días de prueba que circulan por ahí son de la web estadounidense de la marca, no de la compra española.
La gama intermedia de la casa y la más fácil de recomendar de las tres: lleva una capa de alta movilidad que imita el rebote de un muelle para que no te cueste cambiar de postura. Ojo con el título de algunas fichas, que lo etiquetan como si llevara muelles ensacados: no lleva ni uno, es espuma entera. Quince años de garantía, prorrateada a partir del quinto. Aísla el movimiento estupendamente y, como toda la familia, tiende a dar calor.
Muelles ensacados Pocket Premium con una capa de viscoelástica de gel encima, treinta centímetros y el argumento que lo ha convertido en un fijo de las listas para parejas: una independencia de lechos altísima. Best-seller histórico de la casa y premiado por la OCU. Con la firmeza pasa lo de siempre: la ficha del canal lo etiqueta blando y el fabricante lo puntúa tres sobre cinco, o sea medio. Nos quedamos con el fabricante. Tres años de garantía y sello textil citado por los distribuidores.
Ocho centímetros de viscoelástica sobre diecisiete de núcleo HR: mucha capa blanda para el dinero que cuesta, y ahí está su gracia y su límite. La ficha lo vende como semifirme y la reseña independiente lo desmiente sin rodeos: es media tirando a baja, envolvente para dormir de lado y demasiado blando para una persona corpulenta o para dormir boca abajo. Tejido Coolsoft microperforado y quince años de garantía. Las ciento veinte noches de prueba son de la tienda oficial de la marca; comprándolo en otro sitio te rige la devolución de ese otro sitio.
El hermano amable del Draco: mismo material celular pero en tacto Confort, con un acolchado de espuma supersuave y fibra encima. Transpira muchísimo (cinco sobre seis en la ficha), trae barrera higiénica, sello textil y tres años de garantía. No le ponemos número de firmeza porque las fuentes no se ponen de acuerdo: unas dicen suave, otras media, otras media-alta. La ficha del canal la sitúa en un tres sobre seis. La altura tampoco es firme del todo: entre veintiséis y veintiocho centímetros según dónde mires.
Viscoelástica con grafeno y gel frío, reversible, firmeza media y treinta centímetros de altura. El grafeno está ahí para sacar el calor de la superficie, que es la asignatura pendiente de todo colchón de espuma. Se adapta bien y aísla el movimiento. Cuidado con no confundirlo con el ViscoGel de la casa: es otra línea, con otra firmeza y otra altura. La garantía no aparece en el listado, así que no la damos por buena.
La gama blanda de la casa: una capa extra suave sobre la base de soporte, tacto de hundirse y una independencia de lechos difícil de igualar. Va como un guante a quien pesa poco y duerme de lado. No es el más mullido del catálogo (ese honor es del Cloud, pero del grueso) y, al ser viscoelástica clásica sin capa refrescante, retiene calor de verdad. Y el dato que manda sobre los demás: es una generación anterior, la gama actual va por otros números, así que lo que encuentres será stock rezagado.
El colchón caro de una marca barata: dieciocho centímetros de núcleo HR, tres de espuma aireada y cuatro de viscoelástica, tratamiento sanitized y articulable para camas que se levantan. Cinco años de garantía del fabricante. Dos cosas quedan en el aire y no las vamos a rellenar: la firmeza, porque la ficha del canal dice intermedia y la del fabricante media-alta, y las densidades y certificaciones, que no aparecen por modelo. En la web de la marca este mismo colchón se llama de otra manera.
El híbrido de entrada de la gama y, a día de hoy, el Octasmart que de verdad se puede comprar: capa de espuma Octacell sobre muelles ensacados, unos veintiún centímetros en total (el fabricante cuenta diecinueve o veinte solo de núcleo) y mucha ventilación. No ponemos número de firmeza porque se vende con dos tactos distintos, uno más firme y otro más mullido, bajo la misma etiqueta de media. La garantía de veinte años y las doscientas noches de confort son condiciones de la venta directa de la marca; en otros canales, ni una cosa ni la otra.
El viscoelástico de verdad de la casa: treinta centímetros de gama alta, espuma de célula abierta y núcleo Blue Latex, con certificación textil confirmada. Aquí no ponemos número de firmeza y el motivo es que las fuentes se pelean: el marketing habla de firme y equilibrado y las reseñas describen un hundimiento progresivo. La etiqueta dice medio-firme y eso es todo lo que se sostiene. Igual con lo demás: los diez años de garantía y las treinta noches de prueba son reclamos de la venta directa, sin confirmar en el resto de canales.
Se vende como colchón de látex y no lo es, y conviene saberlo antes de pagar: son veintitrés centímetros de espuma de alta densidad de treinta y cinco kilos por metro cúbico, dos de espuma perforada, un solo centímetro de látex de baja densidad y una fibra antiácaros. Por eso está aquí, entre los de espuma HR, y no entre los de látex. Dicho lo cual, es un colchón honrado: firmeza media, buena independencia de lechos, tratamiento antiácaros, sello textil y fabricado en España. Dos años de garantía. Las medidas varían según la tienda, así que confirma la tuya.
Muelles de espuma Octaspring sobre ocho centímetros de muelles ensacados, más viscoelástica y espuma Ecocell: veintidós centímetros de firmeza media que ventilan muchísimo, que es todo el argumento de la gama. Y el aviso que va por delante de cualquier virtud: a mediados de julio de 2026 todas sus medidas figuraban agotadas, así que hoy es más un colchón para conocer que para comprar. El único Octasmart que se encuentra ahora es el Deluxe, que es otro colchón. Sin certificación ni garantía en la ficha española, y el precio no se puede ni mirar porque no hay stock.